Ni genios ni máquinas: lo que no se ve en una mente doblemente excepcional
Una mente brillante… pero incomprendida Tenía 12 años. Estaba en la cocina con mi mamá, llorando a todo dar, sufriendo […]
Una mente brillante… pero incomprendida Tenía 12 años. Estaba en la cocina con mi mamá, llorando a todo dar, sufriendo […]
Cuando pequeña, frente al edificio donde vivía con mi familia, había un par de enormes eucaliptus, árboles majestuosos y llenos
Cuando empecé a trabajar como psicopedagoga, lo hice con todas las ganas de ayudar. Me preparé, estudié, asistí a congresos,