Cuando defender nuestra identidad incomoda a los “aliados”
Últimamente, las redes sociales se han convertido en un tribunal donde se nos critica por cómo decidimos nombrarnos o por […]
Últimamente, las redes sociales se han convertido en un tribunal donde se nos critica por cómo decidimos nombrarnos o por […]
Pregunta clave en el video: ¿Implica el “trato especial” que “funcionamos mal” o que “nos faltan cosas”? En este video,
Las terapias que buscan “corregir” o “extinguir” el autismo no solo fallan en su promesa: pueden causar daño profundo. Desde ABA tradicional hasta prácticas que culpan al individuo, este artículo expone los riesgos y destaca la importancia de apoyos neuroafirmativos centrados en bienestar, identidad y respeto.
El texto critica las terapias alternativas para el autismo, como dietas restrictivas y cámaras hiperbáricas, que carecen de evidencia científica y pueden ser perjudiciales. Destaca que estas promesas son más marketing que medicina, enfatizando que la verdadera ayuda radica en el cuidado y el respeto hacia la diversidad, no en buscar una “cura”.
La “Terapia MERT” y otras técnicas de neuromodulación prometen tratar el autismo, aunque sin evidencia científica sólida. A menudo, se presentan como “curas” cuando en realidad carecen de respaldo. Es vital priorizar información basada en evidencia y escuchar las voces autistas, quienes abogan por comprensión, no normalización.
El MMS, conocido como “Solución Mineral Milagrosa”, es un producto peligroso que se presenta como cura para el autismo y otras condiciones. Sin embargo, provoca graves daños al organismo, como insuficiencia renal y hemólisis. No existe evidencia científica que respalde su efectividad, siendo crucial prevenir la desinformación y promover la aceptación del autismo.
Desde los años 40 hasta la década de 1970, el enfoque sobre el autismo se centró en causas ambientales, culpando a las “madres nevera”. Sin embargo, investigaciones desde 1977 revelaron su origen biológico y genético, modificando esta perspectiva hacia la neurodiversidad, donde el autismo se entiende como una variación natural del desarrollo humano.
El contenido aborda la desinformación sobre el efecto del paracetamol en el autismo, destacando la falta de evidencia que lo vincula como causa. Estudios rigurosos contradicen estas teorías, evidenciando que la genética y factores familiares son determinantes. Se enfatiza en la importancia de comprender el autismo, no de buscar culpables.
La historia que hirió a toda una generación Durante décadas, el autismo fue interpretado desde la mirada equivocada de la
La creencia de que las vacunas causan autismo es un mito persistente y dañino, originado por el fraudulent research de Andrew Wakefield en 1998. Numerosos estudios han demostrado que no hay relación entre vacunas y autismo, cuya causa radica en genética y neurobiología. La vacunación es esencial para la salud pública y la aceptación del autismo.
A lo largo de mi carrera como psicopedagoga, he conocido a muchos niños y niñas brillantes, curiosos y con una
¿Dónde descansan las mentes que nunca se apagan? Cuando era niña, me encantaba abrir las puertas del clóset del pasillo,